TRUCOS PARA MEJORAR EN CARRERA .. 2da Parte (Por Rafa Torres)

ACTUACIONES Y DECISIONES EN CARRERA.

 

PRIMEROS MOMENTOS

Como vimos anteriormente, la salida es esencial, en todos los formatos menos el enduro. Si has hecho lo que te he dicho, resultará que saldrás por delante de tu nivel, y llevarás a pilotos mejores que tú a tus espaldas.

Esto es bueno.

Cuando te traten de adelantar, te meterán berridos y acelerarán su moto justo detrás de ti, para ponerte nervioso.

Tú a lo tuyo.

Aunque se van a enfadar todos, en la primera vuelta no les tienes por qué dejar pasar. Si te doblan sí. Pero ahora todavía no. Sólo les tienes que dejar pasar si lo hacen tan bien que te achuchan tanto que te ponen nervioso, y te someten a un riesgo de fallo.

Te apartas un poquito a un lado, le sacas la pierna por dónde quieres que te adelante, Y NO AFLOJES PARA DEJARLE PASAR. Si es bueno y se merece estar delante de ti te pasará con facilidad. Si no, que se joda y se quede detrás, y bufe y se vuelva loco.

Nunca jamás mires hacia atrás.

No aporta nada y les da seguridad, así que te comerán como lobos.

En los primeros momentos, antes de la salida, la carga de adrenalina es brutal. Si te pones un pulsómetro, verás que antes de subir a la moto ya estás a 120 pulsaciones. Se seca la garganta, vuelven a dar ganas de mear, pero ya es tarde. No puedes parar quieto. Te sudan las manos dentro de los guantes, empañas las gafas sólo con acercártelas a la cara.

Si no sientes todo esto, este no es tu deporte.

Vuelve al pádel.

Si no sientes esto, deja de leer, perdemos el tiempo.

Pero sí lo sientes, vaya si lo sientes.

Comienzas a rodar y notas cómo eres capaz de todo, eres un superman. Podrías ir corriendo, o en bici, igual de rápido.

Entonces, si te atascas en un escalón, podrías bajarte de la moto, triturarlo a patadas, apartar los trozos a manotazos, echarte la moto al hombro y subir.

NO LO HAGAS.

No te atores.

Si haces el bestia al principio ante el primer problema te pasará como en los juegos de ordenador, que te enfrentas a un monstruo y le pegas mucho pero la vida te baja a toda velocidad. Lo derrotas, pero te has quedado tocado para el resto de la partida.

Usa la puta cabeza.

Respira.

Serán 2, 3, 6 horas de moto. La movida va de minutos, no de segundos. Por ganar 10 segundos, no pierdas 10 minutos. Piensa en minutos.

Usa la fuerza de la moto. Tracciona, coge carrerilla.

Repito: NO TRITURES LA PIEDRA A PATADAS.

Esta ansiedad se pasa con la primera caída. Es una norma fundamental no caerse al principio, al menos durar media hora. En verdad esto es más difícil que dar el grito en la salida, ya lo veréis. Yo he llegado a caerme 10 veces y adelantar al piloto de adelante otras 10 en los primeros 3 kilómetros (al mismo piloto).

Y yo soy el Piloto. Así que imagínate tú…

En definitiva, procura no caerte demasiado pronto, aunque si te vas a caer, mejor caerte cuanto antes, porque se te quita bastante la tontería.

 

LA PRESENCIA DE PÚBLICO.

En una carrera vamos mucho tiempo solos. El enduro muchas veces es soledad, pero de pronto, allí arriba, aparece público a contra luz como los indios. O comienza una subida y empieza a haber gente a los lados. O hay una poza y a prudente distancia se reparten los curiosos.

Problemas.

Si hay público hay problemas

Si no lo tienes claro, para y deja pasar a otro. Al público le gusta vernos sufrir. Si hay público, peligro.

Sin embargo, si lo gestionas bien, el público también es una ayuda. Nunca subirías por ahí tú solo, pero hay gente.
No tengas vergüenza.

Decisiones rápidas: USA AL PÚBLICO.

Sin embargo, lo normal es que cuando tú llegues ya las hayan visto de todos los colores: los primeros pasando en una rueda, la torpeza creciendo poco a poco. Las primeras ayudas.

Después la retirada a unos prudentes 10 metros. Incluso el hastío. Puede que estén hasta los huevos de empujar a gente que no para de hacer el afilador, ellos que venían a reírse un rato…

Ya saben lo que hay y muy probablemente estarán hartos de ayudar.

Bien, que te vean la cara. Quítate las gafas y muéstrales el rostro, la mirada, la mueca desesperada…

Pon cara de me siento solo, qué sufrimiento, echo de menos a mi madre, no me tenía que haber metido aquí, pero ahora tengo orgullo y quiero seguir…

… Y SIN TU AYUDA NO PUEDO.

Esa es la cara que te va a sacar del apuro. Y habla, con la voz entrecortada, jadeante.

Temblorosa:

Ayúdame por favor….

Subirás, cree en mí. La gente es buena cuando ve ante sí un sufrimiento inútil a raudales.

Fíjate que después de tantos años por esos montes de Dios, yo he llegado a la conclusión de que en estos lances le doy más pena a las mujeres que a los hombres; las mujeres empatizan más con los hombres derrotados y autohumillados que los propios hombres…Porque se trata de eso, de dar pena…

El público también te puede ayudar diciéndote por dónde, sobre todo en las pozas. Pero mira bien su pose, pregunta con educación, y siempre mejor a los que están manchados porque éstos de verdad que no se querrán volver a meter en el fango.

Y cuando te ayuden, da las gracias, de corazón eso sí. Verás cómo estás agradecido de verdad, como pocas veces en tu vida, y además puede haber una segunda vuelta…

Ahora bien: CUIDADO CON LOS NIÑOS. Los pequeños cabroncetes suelen dar siempre indicaciones en pos del espectáculo, y te meterán en más de un lío. No les hagas caso.

ES UNA TRAMPA.

Después, cuando atascas hasta el corvejón, se ríen a carcajada limpia en tu cara, y no te quedan fuerzas para poner las cosas en su sitio, ni es procedente delante del resto de público, que normalmente también se ríe, aunque no con tanta estridencia.

Además los niños no se suelen manchar de barro.
Yo incluso alguna vez he pensado en echarme unas monedas para dar propinas en estas situaciones…

En el caso de que el problema apareciese en un remoto cortafuegos, una mañana de tormenta helada, de modo que no hay ni águilas por ahí ya que a nosotros nos dejan montar en el monte cuando nadie quiere ir al monte, bien, pues si te pasa entonces, tú única baza es el resto de pilotos.

Negocia, con firmeza, seriedad e incluso con tono amenazante:

Si me ayudas te ayudo.

Y ni se te ocurra empujar a una moto sin que te lo confirmen, pide incluso que te den su palabra. Y después, haces el gesto claro de mirarle el dorsal, para que si se pira él sepa que tú sabes quién es.

Mejor si la primera moto que se saca es la tuya.

Y jamás te pongas a empujar motos sin pacto, porque entonces te vas a quedar ahí como un mamón. Hazme caso, no des nada por supuesto en estas situaciones.

Puede ser que el que tenga el percance seas sólo tú, y los demás no necesiten ayuda. Y empiecen a pasar por tu lado como si no existieras, a pesar de poner la cara del endurero en apuros. Van en carrera y ni te miran, y si son amigos, te venden y reniegan, como deberías hacer tú en la situación contraria.

Es el caso de atascar en un charco al lado de la senda, de descolocar la moto en una pendiente, de que vuelque y uno sólo no la pueda sacar.

Te voy a ahorrar muchos puestos y mucho tiempo de angustia.

Haz un poco de fuerza, si ves que no sale, no te pongas ahí al margen esperando a que alguien pare porque nadie va a parar. Con esto también se me van a enfadar, pero es lo que hay:

Buscas el sitio más cercano a tu moto que sea estrecho y un solo paso para la carrera, que lo habrá porque se supone que estás en un sitio abrupto; te plantas ahí de pie, con los brazos en jarra, bloqueas el camino y al primero que llegue le dices:

Por aquí no pasa nadie hasta que saquemos mi moto, que es esa.

Y no te mueves hasta que se baje, y vaya a tu moto…

Que si no se pira.

Se lo tienes que decir con tal convencimiento que él sepa que es verdad, y que es inútil discutir. Si no lo ves claro al principio, espera un rato hasta que te convenzas de que de allí no te saca ni Dios, busca en tu interior, y habla como un dictador.

No cabe el no.

Hazlo bien porque te juegas un guantazo. Es el todo o el nada.

Pero esto es lo que hay, y la próxima vez, en un sitio de esos más gas y de pie.

 

 LOS FOTÓGRAFOS.

La velocidad no se ve en la foto. Tenlo en cuenta.

Si ves a un fotógrafo, en cuclillas, buscándote la buena imagen, no trates de pasar rápido para impresionarlo.

Esto provoca muchas caídas.

Repito: LA VELOCIDAD NO SE VE EN LA FOTO.

Fíjate en la cantidad de gente que se cae en el Dakar cuando ven que los sacan desde el helicóptero; eso es porque dicen: “voy a darle, que me estará viendo mi chica” (cuando esto a las chicas les da igual, que como os dije ya lo veremos más adelante).

Para quedar bien, procura ponerte de pie y meter las puntas de las botas hacia dentro. Las fotos de los Endureros que van con los pies abiertos son feísimas; te hacen perder todo el glamour, ahí torpón, sin tensión, espatarrao…

De pie, escorzo, Y NO MIRES A LA CÁMARA, porque entonces se nota a tope que estás posando.

Si quieres impresionar a un fotógrafo, o a un grupo de gente, con tu pilotaje, mejor que tratar de pasar rápido, es meter mucho ruido. Baja una marcha o dos y revoluciona la moto; parecerás más veloz, muy metido en la competi, ahí apurando a tope, y es más seguro que pasar rápido…

 

NO TENGAS PENA DE LA MOTO, NI DE TI

A ver, por fin te has decidido. Tienes nivel suficiente, te gusta el riesgo, vas bien, qué coño, y eres un valiente. Y vas a competir. Te vas a fajar con seres rudos, agresivos, en un entorno hostil buscado a propósito para que nada sea fácil…

Ahora no me vengas con que se te rallan los plásticos.

Ahora no me vengas con que has roto un cubremanetas.

Las motos son mucho más duras de lo que imaginas.

Mientras la moto ande, tú andas. Haga el ruido que haga. Eche el humo que eche.

Si la moto anda tú tiras. Sólo hay dos cosas que has de tener en cuenta:

1.- Si echa humo por alante y sin que se enfríe deja de echar. Ahí sí tienes que parar un rato. Eso es que el radiador ya se ha quedado sin agua, pero no te preocupes. Esto es normal. Aquí, si llevas agua, se la echas. Si ya te la has bebido, y aún te quedan fuerzas, te meas dentro. El maestro Correca lleva incluso una bolsita de plástico para coger agua de los ríos. Y asegúrate siempre de que el radiador está caliente, porque si está frío es que la estás liando.

2.- Bueno. No hay ninguna otra opción en la que haya que dejar de darle si la moto anda… Ni siquiera aunque se rompa el cárter: puedes seguir bastante tiempo.

Asume que una carrera tiene muchos costes ocultos que vienen después, y olvídate de que la moto parezca nueva: usa bridas, endereza manetas, cambia coronas y piñones sin cambiar la cadena, arregla sólo lo esencial.

Y luego tú. Te vas a caer.
Muchas veces.

Si vas dándole, morderás el polvo.

Pero esto es normal.

Convivimos con los moratones, con los hombros retorcidos, con alguna lesión seria, dolores musculares, antiinflamatorios. Conocemos de hecho medicamentos rarísimos. Es lo que hay.
Eso sí, lleva las mejores protecciones para todo, para todo. Rodilleras, collarín, casco, botas, peto, gafas, guantes. PARA TODO.

No te des pena de ti mismo. SI algo te duele, mucho, cambia de postura. Pero si los pies y las manos responden, NO TE RETIRES. El otro día se lo comenté a Gonzalo, el hijo de Clementi, que no corrió la manga final de un motocross para la que se había clasificado por cansancio: ganas a muchos por aguantar hasta el final, pero hay que aguantar. Yo corrí y le gané.

Llegarás a cotas extremas de sufrimiento, pero a esto hemos venido. Es lo que nos gusta. Repito: no te des pena.

 

SOMOS O NO SOMOS PILOTOS????